| |
Josefina Plá había utilizado
la frase "El Barroco Hispano-Guaraní" al titular
de una obra suya sobre las artes en las Reducciones.
Tal vez el título un tanto controversial, serviría
por sobre todo para denominar a una época artística
de las reducciones jesuíticas, algunos lo denominaron "barroco-guaraní",
otros "barroco jesuítico-europeo-guaraní",
en fin, aquí lo importante es rescatar ese período
tan rico de nuestra cultura.
Los Jesuítas que construyeron y dirigieron las Reducciones
no comenzaron desde un vacío cultural. Incluso aquellos no
formados como artistas habían crecido en la cultura barroca,
expuestos a sus diversidades y a su gloria. En Europa habían
vivido en un ambiente donde el estilo romántico, gótico,
renacentista y manerista coexistían, frecuentemente dentro
del mismo edificio.
El arte barroco muestra una extraordinaria exhuberancia de imaginería
y ornamentación, usando cada espacio libre y haciendo de
cada iglesia un "tesoro de simbolismo religioso".
Dawson demuestra que el barroco es "un nuevo arte religioso
que representa una popularización de la tradición
renacentista más aristocrática y moldea el gusto popular
del mundo católico desde México, Perú hasta
Hungría y Polonia", por supuesto incluye las Reducciones
Jesuíticas del Paraguay.
Es así que se encuentra la "capacidad de la cultura
barroca para asimilar influencias", además de "un
rico florecimiento de símbolos regionales, algunos de los
cuales muestran considerables influencias de los indios autóctonos".
Un
poco irónicamente, el músico mejor preparado destinado
a trabajar en las Reducciones, nunca llegó al actual Paraguay.
Doménico Zípoli, cuya música es ahora bien
conocida por musicólogos, organistas y otros artistas en
Europa y América nació el 17 de octubre de 1688. Nació
en la ciudad de Prato, italia, una vez organista profesional y compositor,
Zípoli sirvió en lo que entonces era un importante
puesto, el de maestro de música de la iglesia del Gesú
en Roma.
Al mismo tiempo se puso en contacto con los jesuítas y esto
le llevó a conocer algo de las Reducciones Jesuíticas
y eventualmente la decisión de hacerse jesuíta.
El propósito misionera para Zípoli era venir a sudamérica.
Zípoli zarpó hacia Buenos Aires y siguió a
Córdoba para hacer sus estudios teológicos. Allí
encontró tiempo para tocar el órgano y componer.
Escribió música especialmente para las Reducciones.
Sus composiciones se hicieron rápidamente famosas en las
Reducciones.
Incluso mucho después de su muerte, la música de Zípoli
continuaba siendo inmensamente popular en las misiones.
Por supuesto, lñas composiciones perdidas de Doménico
Zípoli deben ser contadas entre las pérdidas culturales
sufridas cuando las bibliotecas de las Reducciones fueron destruídas
o desmanteladas. De todos modos, somos afortunados de tener al menos
ocho de esas obras, en grabaciones.
« arriba » |